small data
Tiempo de lectura: 3 minutos

El Big Data se aprovecha de la potencia de calculo y análisis de las maquinas para detectar patrones e información de gran valor. Sin embargo, a menudo la verdad está en los detalles y solo puede ser detectada por una observación humana directa. Este es el concepto de Small Data.

Small Data, el “slow food” de los datos

Una forma de definir el Small Data es comparándolo con el Big Data. El Big Data se define en términos del volumen de datos, de la velocidad de su generación y de la variedad de los formatos en los cuales se encuentran (las tres “Vs”). El Small Data, por otro lado, tiene que ver con pequeños detalles concretos, extraídos a través de una observación directa de nuestros clientes y consumidores, tomándonos todo el tiempo necesario para conocerles mejor, de forma directa e individualizada.

Small Data, los detalles que marcan la diferencia

Martin Lindstrom, autor del libro “Small Data: Las pequeñas pistas que nos advierten de las grandes tendencias” y creador del concepto, habla de su experiencia en Lego y de como la organización se recuperó de un mal momento gracias a la mayor atención que prestaron a sus consumidores. En particular, el detalle revelador que inspiró el cambio de enfoque y reflotó las ventas, se contempló durante una visita concreta a la casa de un niño de 11 años.

Beneficios del Small Data

El Small Data se basa en el concepto de “presencia”, y nos invita a olvidar por un momento a las maquinas y aislarnos del ruido de fondo para concentrarnos en lo que está disponible ahora y al nuestro alrededor. Los beneficios para nuestro negocio son múltiples, ya que nos permite, entre otros:

  • Realizar una toma de decisión basada en preferencias del consumidor.
  • Mejorar nuestros procesos industriales.
  • Mejorar nuestros productos y servicios según las particularidades locales.
  • Descubrir mercados de nicho.
  • Adecuar los precios a la demanda.
  • Enriquecer el perfil de clientes, y contribuir a construir lo que se conoce como CRM social.

¿Cómo implementarlo en mi empresa?

Si nos hemos convencido de las bondades del Small Data, nos estaremos preguntando cómo llevarlo a nuestra empresa y por dónde empezar. En realidad, implementar Small Data es relativamente sencillo y no requiere de conocimientos avanzados o de perfiles especializados como los científicos de datos. Por otro lado, se trata de recopilar datos que están al nuestro alrededor y que no es difícil extraer, usando fuentes como  redes sociales o la analítica web. Finalmente, su implementación es barata ya que no requieres grandes inversiones en tecnología.

Los casos de aplicación son múltiples, por ejemplo:

  • Implementar mecanismos para que los clientes puedan proporcionar feedback y opiniones personalizadas.
  • Adaptar el uso de herramientas de analítica web focalizándolas en clientes concretos.
  • Emplear técnicas de escucha activa y dialogo con clientes en redes sociales.
  • Observación directa: visitar al cliente, observar su comportamiento y hacer preguntas.
  • Realizar sesiones de focus group con clientes seleccionados, en las cuales poder extraer detalles reveladores.
  • Analizar a la competencia con datos disponible como son su oferta de productos y servicios, sus páginas web, seguidores en medios sociales, etc.

Todo esto, con el objetivo de conocer mejor a nuestros clientes y de (re)diseñar nuestros procesos, productos y servicios de forma personalizada.

Small Data vs Big Data ¿Cuál es la mejor opción?

Llegados a este punto, podríamos estar preguntándonos si el Small Data es el nuevo Big Data. Nada de más erróneo, en cuanto se trata de dos enfoques distintos pero complementarios. Si somos capaces de implementar las dos cosas en nuestra empresa, conseguiremos la suma de los beneficios: analizar grandes cantidades de datos para detectar patrones y complementarlo con detalles concretos que añaden conocimientos profundos sobre nuestros clientes.

New Call-to-action