big data ejemplos
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La nube y el Big Data, ejemplos de tecnologías digitales que más relevancia tienen en la actualidad,  poseen el potencial de transformar las empresas y su negocio. Sin embargo, es a menudo complicado entender que significa de verdad el proceso de transformación digital y cuales son los primeros pasos para conseguirlo.

Las ventajas que proporcionan las tecnologías digitales son claras. Algunas de ellas, como el comercio electrónico, el social media y el mobile ya se han convertido en herramientas indispensables, sin las cuales hoy en día es casi impensable imaginar un negocio. Otras, están en su fase de madurez, aunque su adopción representa todavía un reto para numerosas empresas, si bien sean conscientes de sus potenciales beneficios. Es el caso del cloud, que genera amplios beneficios en términos de eficiencia, escalabilidad y ahorro de costes. O del Big Data y del Data Analytics, que permiten convertir datos provenientes de múltiples fuentes en preciosos insights para dar respuestas a los problemas de negocio.

Finalmente, hay tecnologías emergentes, cuyos modelos de negocio se están continuamente definiendo, como la Inteligencia Artificial, el Machine Learning, Internet de las Cosas y Blockchain. Los early adopters se beneficiarán enormemente de estas tecnologías, aunque para la mayor parte de las empresas es todavía complicado entender lo que pueden hacer por ellas y cómo incorporarlas en sus procesos y productos.

No todo es Big Data: ejemplos de transformación digital

Sin embargo, la transformación digital no implica sencillamente escoger cuáles tecnologías adoptar. Se trata más bien de un cambio progresivo, aunque radical, en la actitud de nuestra empresa, que tiene que dotarse de las habilidades y la agilidad necesarias para mantener el ritmo del cambio digital, que es continuo e imparable. Para que tenga éxito, la transformación digital debe implicar:

  • Conocer mejor a nuestros clientes e interactuar con ellos. La gran disponibilidad de datos y la explosión del mobile nos permiten hoy en día tener un conocimiento profundo de nuestros clientes, de sus expectativas y puntos de fricción, por lo cual tenemos que estar en condiciones de evolucionar y adaptarnos rápidamente para mejorar su experiencia y anticiparse a sus demandas.
  • Identificar las áreas de nuestra empresa en las que las tecnologías digitales se pueden aplicar para generar nuevos productos o servicios o para cambiar y mejorar nuestros procesos y operaciones.
  • Incorporar nuevas capacidades en la empresa, como por ejemplo las metodologías ágiles, para ganar en productividad, calidad y velocidad.
  • Y, finalmente, ser perseverantes. La transformación digital no es un objetivo, sino un camino ambicioso y constante.

Las empresas digitales son más rentables y crecen más rápidamente

Los beneficios de la transformación digital han sido ampliamente demostrados. Según un informe de Boston Consulting Group, las PYME que adoptan soluciones tecnológicas incrementan sus ingresos un 15% más rápido y crean empleos dos veces más veloz. Además, un estudio de IDC, demuestra que más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas con un crecimiento anual superior al 10%, están involucradas activamente en la transformación digital para automatizar funciones y optimizar procesos.

Por otro lado, Boston Consulting Group nos proporciona algunos ejemplos concretos del impacto de la transformación digital:

  • Las marcas que crean experiencias personalizadas para sus clientes integrando tecnologías digitales aumentan sus ingresos entre un 6% y un 10%.
  • La digitalización de las funciones de fabricación permite incrementar los márgenes operativos hasta en un 25%.
  • Las metodologías de trabajo ágiles aumentan de dos a cuatro veces la velocidad de comercialización.
  • La automatización de las actividades permiten reducir el headcount del 50% al 75%.
  • Las aplicaciones de mantenimiento inteligente permiten reducir del 70% los costes de servicios.

La transformación digital no es una opción, sino una cuestión de supervivencia. Las empresas están obligadas a dar su primer paso, pero, para ello, deberán definir su visión estratégica y prepararse para el cambio.