archivos en la nube
Tiempo de lectura: 3 minutos

La posibilidad de guardar archivos en la nube se ha consolidado con una opción de gran valor, sin embargo, también es necesaria una gestión cuidadosa de nuestros datos más allá del cloud para reducir el impacto de posibles incidentes.

¿Por qué almacenar archivos en la nube?

La seguridad de la información y de los datos manejados por las empresa es de extrema prioridad. Las buenas prácticas tradicionales como las copias de seguridad físicas, la gestión de contraseñas y el cifrado de información a veces no son suficientes frente a riesgos de seguridad, como:

  • Ataques cibernéticos, como ransomware, mediante los cuales toda nuestra información puede ser secuestrada por criminales y puede llegar a perderse.
  • Fallos en el hardware, que pueden afectar a los discos duros que contienen la información y las copias de respaldo de las mismas.
  • Desastres naturales, como incendios o terremotos, que pueden poner en peligro de la misma manera a los dispositivos y soportes con la información almacenada.
  • Robos físicos de dispositivos.
  • Amenazas internas a la empresas: empleados que voluntariamente destruyen o sustraen información o intentos de sabotajes.
  • El error humano, que nunca ha de ser menospreciado y que a menudo resulta ser la amenaza más común.

Tres maneras para guardar archivos en la nube

Frente a estos riesgos, hay distintas formas de almacenar nuestros datos en la nube aunque no todas proporcionan los mismos niveles de seguridad.

En primer lugar existen los servicios de almacenamiento en la nube que nos permiten sincronizar nuestros archivos, además de la posibilidad de compartirlos dentro de equipos de trabajo. Estos servicios son muy cómodos y ágiles, sin embargo, son los que más riesgos entrañan, ya que es muy fácil que se cometa un error humano que se propagan también en todos los equipos sincronizados. Por esto, no se recomienda este tipo de aplicaciones para la salvaguardia de datos.

Por otro lado, las soluciones de copias de seguridad en la nube nos permiten crear copias de respaldo en remoto ofreciendo un nivel más alto de seguridad. En este caso podemos elegir entre copias completas (se copia la totalidad de los datos), copias diferenciales (solamente los archivos que se ha modificado desde la última copia completa) y copias incrementales (solamente los archivos que se han modificado desde la última copia completa o incremental).

Finalmente, no hay que olvidar a las aplicaciones en la nube (como CRM, ERP, o plataformas de automatización del marketing) que se ocupan de almacenar los datos manejados por estos servicios, y que podemos exportar si necesario.

En general todos estos servicios, si ofrecidos por proveedores con cierta solidez, suelen contar con altos estándares de calidad que proporcionan una cierta seguridad sobre la información almacenada. Sin embargo, existen amenazas a las cuales tampoco se escapan estas organizaciones. El proveedor puede ser victima de un ataque cibernético, por lo cual los datos y archivos almacenados pueden ser sustraídos o, en el peor de los casos, eliminados. Además, existe el caso extremo de cierre de la empresa, por causas diversas – financieras, legales, … – que puede llevar a la pérdida de todos los datos almacenados.

¿Cómo hacer para no perder mis archivos en la nube?

Como hemos visto, la nube representa un aliado más para salvaguardar los datos de nuestras organizaciones. No obstante, la mejor manera para maximizar la seguridad es cumplir distintas recomendaciones:

  • Complementar las copias de seguridad en la nube con copias en soportes físicos, además ubicados en distintos lugares.
  • Cumplir con las obligaciones en término de encriptación o de frecuencia de los respaldos introducidas por el nuevo Reglamento General de Protección de Datos (GDPR).
  • Cumplir con principios básicos de seguridad evitando el acceso a estos servicios en la nube desde ordenadores públicos o a través de redes WiFi públicas.
  • Seguir contando con un experto en la casa. El traslado de servicios y aplicaciones en la nube no exime el control por parte de un responsable de TI.
  • Conocer nuestras responsabilidades. Mover activos en la nube implica que las responsabilidades son compartidas entre la empresa y el proveedor de servicios. Por lo cual hay que definir de forma cuidadosa procesos y políticas.

New Call-to-action